Donald Trump
Juró Donald Trump y ya es presidente: “La era de oro de Estados Unidos comienza ahora”, dijo
“Sí, juro”, dijo Trump, y se convirtió en el 47 presidente
de la primera potencia global que inicia ahora un segundo mandato, con un
enorme poder entre sus manos y una nueva era que se abre para los
estadounidenses y el mundo.
Trump vuelve a la Casa Blanca de la mano de 77 millones de
votos y con una capacidad de maniobra impensada hace 4 años, cuando perdió las
elecciones y sus seguidores asaltaron el Capitolio.
Pero el magnate, que es el primer presidente que asume con
una condena penal en sus espaldas, tuvo una resurrección apabullante al
sintonizar con las necesidades de los estadounidenses, conquistar al Partido
republicano sin fisuras, derrotar a la candidata demócrata Kamala Harris e
incluso ganar la mayoría en la Cámara de representantes y el Senado.
Esta nueva realidad, sumada a una Corte Suprema de mayoría
conservadora, le dará al nuevo presidente una capacidad de maniobra para
imponer su plan de gobierno que tendrá como ejes la lucha contra la
inmigración, la lucha cultural contra el progresismo "woke", el
proteccionismo comercial, una escasa intervención en los conflictos
internacionales.
En su discurso inaugural, Trump dijo que fue salvado por
Dios en el atentado que sufrió para "hacer grande a Estados Unidos otra
vez". Y prometió algunos cambios drásticos: dijo que deportará
"millones y millones" de "criminales extranjeros" que
residen ilegalmente el Estados Unidos.
También que declarará una "emergencia nacional"
para ampliar las perforaciones de petróleo y anunció que se retirará del
Acuerdo climático de París, que limita las emisiones de gases contaminantes.
En un golpe a la cultura progresista o "woke",
anunció que la política oficial del gobierno ahora será que hay dos géneros,
masculino y femenino.
La ceremonia fue en la llamada Rotunda del Capitolio, un
salón circular al que fue trasladado la ceremonia programada inicialmente al
aire libre, en las escalinatas del Congreso, pero que Trump decidió cambiar por
el frío intenso de estos días en Washington. De hecho, a la hora de la jura la
sensación térmica era de 11 grados bajo cero.
La última vez que un presidente asumió dentro del parlamento
fue hace 40 años, cuando Ronald Reagan mudó el evento al interior también por
las bajas temperaturas.
Trump, que raramente no utilizó su tradicional corbata roja
sino que prefirió una bordó con finas estampas azules, llegó al edificio junto
a su esposa Melania, que lucía un fino tapado oscuro, sombrero de ala ancha y
stilettos.
Primero juró el vicepresidente electo JD Vance, empresario y
escritor best seller, con su esposa que tenía a su hijita de 3 años en brazos,
y sus otros hijos pequeños a su lado y también su mamá, con la que estuvo
peleado por años y se amigó hace poco.